x.Archivos
  • abril 2006>
  • mayo 2006>
  • junio 2006>
  • julio 2006>
  • septiembre 2006>
  • octubre 2006>
  • noviembre 2006>
  • diciembre 2006>

  • x.Thanks to:

    Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
    Manuales

     

     



    9:33 p. m. @ 27 abril, 2006



    El tren serpenteaba a través del verde paisaje inglés, la travesía hacia Hogwarts acababa de comenzar. Y yo, otro año más, me encontraba en el pasillo, luchando por no caerme y trastabillando con mi baúl. Mis hombros chocaban con las paredes, describiendo la sinfonía que provocaba el tren y sus curvas, cuando dos vagones más allá, descubrí un compartimento habitable. Divisé una joven acompañada de otra persona: Christine y Henry. Me hizo ilusión ver que el verano no había cambiado nada en absoluto de ellos. Seguían igual: ella, con su larga melena rubia y, siempre tan bien vestida; él, con su estilo propio, siempre de negro. Me sorprendió que Chris estuviese allí, en sus cartas, durante el verano, me había comentado que volvería una semana tarde a Hogwarts. Ambos parecían estar absortos en sus respectivas revistas o diarios, por lo que me apresuré a llegar hasta la puerta, y la abrí con gran estrépito. La chica rubia se abalanzó sobre mí de inmediato, tirando a la intemperie su pequeño y discreto diario. De inmediato la correspondí con un caluroso abrazo.
    - ¡Ya estás aquí, ya estás aquí!- chillé alegremente mientras la oprimía entre mis brazos-
    Pasados unos segundos, nos separamos y Christine me relató su anticipada llegada. La sonreí, contenta mientras me dirigía hacia Henry.
    - Hola, Henry – saludé con una mirada pícara- anda dame un beso.
    Bajé mi cabeza hasta que mis labios chocaron con sus pómulos.
    - Hola Sam – contestó- ¿Qué tal el verano?
    Le guiñé un ojo como símbolo de respuesta, las confesiones vendrían después. Me encantaba aquel momento de vuelta a Hogwarts, donde la emoción y la alegría predominaban por encima de todo. Me giré hacia Christine.
    - ¿Me tienes que contar muchas cosas, no? En las cartas siempre te parabas en la mejor parte.
    - Es que hay ciertas cosas que hay que contar en directo o si no pierden todo el encanto – respondió divertida-
    Prorrumpí en carcajadas solo por el hecho de imaginarme el verano de Chris: ¿algún tío interesante? ¿Quizá algo más?...
    Una voz inoportuna y chirriante se escuchó en todo el Expreso de Hogwarts, pidiendo a los prefectos que acudieran a recibir las instrucciones.
    - Malditas reuniones de prefectos privilegiados- pensé mientras Chris se disculpaba y salía acompañada de Henry-
    ¿Qué le iba a hacer? Mis dos mejores amigos prefectos. Toda la vida, desde que llegamos a Hogwarts, habíamos estado juntos, inseparables, uña y carne. Y, ahora, prefectos… Me deje caer suspirando sobre el mullido asiento del tren, con la intención de esperarlos. Pero yo misma sabía que no duraría ni cinco minutos en esa postura, así que me dispuse a leer la revista en la que hacía apenas unos instantes Henry garabateaba en uno de esos juegos muggles.
    Al cabo de una hora que se me antojó interminable, lancé la revista, aburrida y me dirigí hacia las puertas del compartimento: iba a buscar a gente conocida, por lo menos. Abrí las puertas correderas y me encontré de frente con un chico guapo, con cara infantil. Sus ojos azules me mostraron un gesto simpático, a la vez que en su boca se pintaba una tímida sonrisa.
    - ¡Robert! ¿Qué tal? – exclamé alegremente- ¡Como has crecido!
    - Anda que no se te nota cuando me mientes- rió el joven - pues estoy muy bien, como siempre, ¿y tu?
    Sonreí picadamente.
    - Muy bien, no me puedo quejar – respondí – y ¿Dónde te has metido desde que hemos salido?
    - Ya, es que he estado con Heather en otro compartimento – confesó – bueno, me voy para allá que solo venía a saludarte ¡Hasta luego, Sam!
    El muchacho dio media vuelta y se marchó. Maldita Heather, la odiaba, no sabía porque, pero no me inspiraba simpatía, ninguna simpatía. Decidí salir al pasillo para buscar a alguien más. El traqueteo incesante del tren y la oscuridad que ahora reinaba me obligaba a ir tanteando las paredes para no caerme.
    - ¡Maldita luz! Siempre está estropeada.
    Adelanté mis pasos unos metros y me pareció oír a alguien.
    - ¿Hola?- grité, me sentía como en una película de miedo- ¿Hay alguien?
    Giré mi cuerpo hacia atrás pero no conseguí ver nada. Eché de nuevo a andar, con parsimonia, y rodeando la varita firmemente. Anduve un par de metros más hasta que choqué con algo. Saqué mi varita de la túnica apresuradamente:
    - ¡Lumos!
    Una luz cegadora surgió de la punta de esta, iluminando un pálido rostro justo enfrente del mío. Un chico rubio, de pelo largo y ojos penetrantes.
    - ¡Joder Arch!¡Que susto! – grité llevando mi mano hacia el pecho - ¿En que estabas pensando?
    - Lo siento Sam – dijo- no quería asustarte, estaba, bueno, estaba fumando a escondidas.
    Fruncí el ceño, risueña. Sabía de buena tinta que la atracción que Archelaus sentía por mí no era pura amistad. Varias veces me había declarado abiertamente lo que sentía pero yo, insegura, nunca le había sabido responder. A pesar de su atracción, más indumentaria que natural, nunca me había convencido.
    - No pasa nada – dije aún asustada- bueno ¿Qué tal el verano?
    Hizo una mueca de disgusto.
    - ¿Qué puedes esperar de un verano entero, de vacaciones con tus padres?- respondió irónicamente-
    - ¡Oh!¡Vamos!¡No será para tanto Archie!-sonreí, sabía que odiaba que lo llamasen así- Yo también estuve con mis padres, como siempre.
    Dio una última calada a su cigarro y lo lanzó por una de las incontables ventanas. Negué con la cabeza, risueña.
    - Bueno Sam – susurró expirando el humo- me voy a mi compartimento, vente si quieres.
    - No, gracias-respondí- estaremos a punto de…
    Un brutal frenazo me proyectó contra el suelo. Arch se abalanzó sobre mí, habiendo caído también, quedando los dos pegados el uno contra el otro: una situación un tanto incomoda, para los sentimientos que allí se arremolinaban. Le miré a la cara, los segundos se hacían eternos, hasta que osé hablarle.
    - Bueno – aclaré divertida- pues ya hemos llegado.
    Acto seguido prorrumpí en sonoras carcajadas, haciendo que una gran mayoría de alumnos saliese de sus vagones. Archelaus se levantó enseguida y me tendió una mano, para que me incorporase.
    - Nos vemos luego ¿no?-preguntó con la cara ligeramente escarlata-
    Asentí con la cabeza, volví a mi compartimento, me puse la túnica y recogí mi equipaje. A los pocos segundos ya estaba en aquel andén de nuevo, abarrotado de alumnos. Otro año más en Hogwarts, otro año cargado de experiencias y emociones, de exámenes y deberes… otro año más.

    =OUT=
    Realmente no está muy bien y sé que puedo dar más de mí, pero es un post de bienvenida, tampoco puedo pedirme mucho, xD. ¡Que ilu!

    Prud!

    _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

    &.Déjanos tu comentario...