11:13 p. m. @ 16 mayo, 2006
- Bienvenida, señorita Kurtcribs- me interpeló educadamente, una voz que conocía muy bien.
Después de tantos años aún me desestabilizaban los polvos flu. Estaba un poco mareada y perdida. Por fin conseguí situarme. Me encontraba en el despacho del director Dumbledore.
- Buenas tardes señor, le agradezco que me haya dejado utilizar su chimenea, mis padres estaban muy ocupados.- intenté ser lo más agradable que sabía pero sin alargarme mucho.
Quería salir de allí lo antes posible, e instalarme de una vez, pero sin ofender a nadie. Me dedicó una sonrisa reconfortante y, a continuación dijo:
- Supongo que estará agotada, así que coja su horario y vaya a dejar sus cosas en su habitación. Estaría bien que asistiera a clase, la última hora para que empiece a coger el ritmo.-
Parecía que me hubiera leído el pensamiento, pero su suposición me alegró, no tendría que quedarme dando explicaciones de ningún tipo; y lo cierto es que tenía ganas de empezar las clases. Al menos eso significaba que se había acabado definitivamente el verano.
- Gracias señor- le contesté sinceramente, y le devolví una sonrisa de complicidad.
Bajaba por las escaleras arrastrando pesarosa mi baúl pero animada por mi vuelta a casa, cuando oí el estallido de que mi primo Dante había llegado, así que me di más prisa aún. Mi relación con mi familia no era muy buena, y menos con aquel chico engreído y racista.
Cuando llegué a mi habitación pude distinguir perfectamente cual era la cama de Ilona, tan recogida y entre sus cosas ni el menor rastro de desorden. Ese rasgo que en ocasiones me sacaba de mis casillas, en ese momento hizo que me inundara una profunda felicidad de ver, que nada había cambiado.
Me quedé embelesada observando el cuarto en el que desde los 11 años había pasado tantos momentos, y cuando me quise dar cuenta ya eran las 15:45 y a las 16h tenía mi primera clase. Coloqué todo como pude, exceptuando mi botella de whisky que me esmeré en esconderla bien, y me vestí para mi clase de vuelo, a sabiendas que a Ilona no le haría ninguna gracia como dejaba todo.
Cuando bajé todo el mundo estaba ya dispuesto para empezar la clase, y aunque interrumpí un poco, la señora Hooch no permitió que perdiésemos el tiempo con saludos. Acababa de ordenar que nos pusiéramos por grupos de tres y me había quedado sola. No me importó, no era la primera vez, ni sería la última, además era demasiado pronto para empezar a pensar cosas negativas.
Mientras yo seguía absorta en mis pensamientos se me acercaron Sam y Chris, dos chicas de Gryffindor que siempre estaban juntas. No teníamos una relación muy estrecha, pero las conocía lo suficiente para saber que eran lo que cualquier chica desearía; Guapas, simpáticas y divertidas.
- ¡Hola Audry! – dijo alegremente Sam – Parece que nos han dejado solas ¿te importa que nos pongamos contigo?
- Esto…Hola, no, claro, nos ponemos juntas.-le respondí con un hilo de voz.
Hubiera preferido ponerme con Ilona y Benjamín o con Erik y Olíver pero ya tenían sus grupos hechos.
- ¿Qué tal el verano?- inquirió Christine-lo has pasado bien?
- No estuvo mal, un verano más-aclaré sonriendo tímidamente-El vuestro ¿qué tal?
Las chicas empezaron a contar animadamente diversas anécdotas con las que a decir verdad pasé muy buen rato, y la clase se me pasó en un abrir y cerrar d ojos. Hasta yo me animé y compartí experiencias.
La verdad es que no podría haber tenido una llegada mejor, puede que esto significara que por fin este año podría mantener una relación de amistad estable y podría abandonar ya mi botella de whisky de fuego…Todo se vería a su tiempo, por el momento me conformaba.
=OUT=
Bueeeno, por fin lo conseguí, con las ganas que tenía.Pues esta es Audry, es la 1º vez q tengo 1personaje y hago 1 post, asique espero que os guste, y que acepto sugerencias xa mejorarla!
Gracias x todo Prud...me ha costado xo akí estoy!
Anónimo
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