x.Archivos
  • abril 2006>
  • mayo 2006>
  • junio 2006>
  • julio 2006>
  • septiembre 2006>
  • octubre 2006>
  • noviembre 2006>
  • diciembre 2006>

  • x.Thanks to:

    Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
    Manuales

     

     



    3:55 p. m. @ 18 julio, 2006



    Aquellos ojos, grises como el acero, se toparon conmigo de frente, duros y fríos como la mañana escocesa. No fueron ni dos segundos los que pasaron para que ella retirase la mirada, cabizbaja. El problema fue que yo, tardé más de dos segundos en reaccionar.

    - ¡Liberty! – la llamé - ¡Sparrer!

    Se dio la vuelta, pesadamente y me observó, molesta.

    - ¿Qué quieres? – por fin contestó –

    Avance hasta llegar a su altura y cogiéndola del brazo, la llevé a un sitio apartado, frente a un sauce de aspecto solitario, con follaje decadente.

    - Tenemos que hablar – propuse –
    - ¿De que?
    - De lo de ayer – dije – es que no…
    - Está todo muy claro, Dawssen. – interrumpió con arrogancia – Ayer se te vio el plumero. Y además, que lo que pasó, pasó. Para mi no tiene más importancia.

    Un jarro de agua fría impactó contra mi rostro. Aquellas últimas palabras me habían dejado de piedra. Vacío.
    Al fin había creído que me iba bien con las tías, y justo, justo en ese momento, tenía que aparecer Withenrose.

    - Pero… - susurré esbozando una mueca un tanto extraña, dolido - entonces no tiene más importancia ¿no? – hice un pausa – Que gilipollas, creí que algún día podrías llegar a salir de tu puto agujero…

    Di media vuelta, pero ella, velozmente, con la habilidad de las serpientes, me agarro de una de las mangas de la túnica, haciéndome virar.

    - Escúchame – ordenó en un siseo – Escúchame, de mí no se ríe nadie.- De pronto señaló al suelo – tú estás aquí, y yo estoy aquí – señaló ahora el techo - ¿Entiendes? Estoy muy por encima de ti. Así que no te atrevas a volver a humillarme. No te necesito para salir de ningún agujero. Así que no te atrevas a volver a humillarme porque puedo hundirte cuando quiera ¿eh? ¿Me oyes? Cuando yo quiera. Sangre sucia...

    Terminó en un hilo de voz. Con los ojos brillantes, causa de la rabia contenida.
    Acto seguido, hizo un intento de marcharse.

    - ¡Me das asco, Sparrer! – bramé, enfadado. No comprendía porque, no llegaba a entender el cambio de su comportamiento. Paró en seco, sin volverse, como si no quisiera mirarme - ¿Acaso te crees que lo hice por despecho? ¿Por pasar el rato? – empecé a acalorarme, varios alumnos se concentraban a unos metros más allá, intentando percibir atisbos de la conversación - ¿De veras te piensas que si no me hubieses gustado desde un principio, hubiese puesto todo de mi parte en realizar intentos por acercarme a una Slytherin que me trata mal? – hice una pausa, tragándome la indignación, y… cagándome en Sam – Estás tan equivocada. La verdad es que no sé porque he puesto tanto interés en ti, no eres más que una estúpida niñata, ricachona y consentida, necesitada de atención.- a pesar del cabreo que se apoderaba de mí, sonreí, irónico – Es más, anoche no era Sangre Sucia, lo que me llamabas…

    Fue un “ooh” general lo que siguió a mi réplica. Los alumnos más espabilados habían captado mi última frase. Que se joda, pensé.

    - No sigas, Dawssen – musitó, dolida – se te da muy bien dejar las cosas a la mitad.

    Me senté en el suelo. Seguro que ahora huía, como siempre hacía cuando discutíamos, había un par de opciones: o se forraba a insultarme, dándome en los puntos débiles, o, simplemente se marchaba, manteniendo la dignidad.
    Pero no lo hizo: su esbelta figura, y su flamante cabello rubio se quedaron en el sitio, sin apenas moverse.
    Su dichosa capa de leopardo no dejaba de ondear, provocando un sonido incómodo.
    En parte me arrepentía de lo que le había dicho. Ni pensaba que fuese una consentido, ni que necesitase llamar la atención. Me sentí mal por haber dicho aquella frase que había despertado la expectación de la gente, estaba hecho un lío.
    Pero por otra parte, no sabía lo que me ocurría, deseaba seguir discutiendo con ella. La rabia me podía, me podía tanto que necesitaba pelear con ella. En realidad, no ansiaba más que besarla, como anoche, quizá con más intensidad.

    - Liberty – susurré – Siento mucho lo de ayer.

    Me miró, con odio, y se sentó a mi lado.

    - ¿A que te refieres ahora, Dawssen? – preguntó frunciendo el ceño - ¿A lo que pasó entre nosotros? ¿A lo de la Barbie Gryffindor? Anda, dime. Ardo en deseos de saberlo. No tienes que sentirlo, no eres el primero que lo siente.

    Miré a mi alrededor. Los alumnos se habían disipado, y ella no se daba por vencida.
    Me acerqué un poco más a su cara.

    - No tienes ni puta idea – murmuré –

    Sus enormes ojos miraban directamente a los míos, y justo cuando abrió los labios para contestarme, la callé con un beso. Corto, pero intenso. Me observó, con una mezcla de rabia y de perversión, al separarnos. Creía que me iba a dar una bofetada, que iba a contestarme mal o que simplemente se largaría, cabreada. Pero me había equivocado de nuevo.
    Se lanzó hacia mí, rodeándome con sus brazos mientras nuestros labios chocaban mutuamente…

    - Espero que ahora entiendas todo… - dije, con la voz amortiguada entre aquella lluvia de disculpas –

    Me aferró contra sí con fuerza, y continuó besándome con más ganas. Era como si no me quisiese dejar huir nunca, como si quisiera quedarse conmigo.
    En menos de un minuto, se separó de repente, y miró a su alrededor, ceñuda. Acto seguido se irguió

    - Oye, aquí no… - balbuceó –

    No pude hacer más que agachar la cabeza, vencido de nuevo por aquella espada de insignia SPARRER. Ella se marchó, no sin antes musitar un “hasta luego”.


    _ _ _ _ _ _


    El día, hasta ese momento, no podía haber ido mejor: había superado las pruebas de quidditch, convirtiéndome en el nuevo buscador de Hufflepuff, y había aclarado – por lo menos habíamos vuelto a repetir lo ocurrido – las cosas con Sparrer.
    Tras ducharme, lo primero que hice fue buscar a Meribeth, tenía que contárselo.

    - ¡Meribeth! – exclamé al verla zambullirse por el agujero de salida - ¡Meribeth!

    Pareció oírme, al instante su cabeza, seguida del cuerpo, apareció de nuevo en la sala de color ocre.

    - ¿Me has llamado? – preguntó frunciendo el ceño –
    - ¡Claro! – respondí ferviente - ¿Por qué no iba a hacerlo?
    - No lo sé – dijo mientras se acercaba – Hace días que no hablamos, supuse que preferías a Sparrer
    - No digas tonterías – contesté captando el matiz de ironía – De eso quería hablarte. Vamos, sentémonos.

    Nos acomodamos en el mullido sillón de color amarillo. Ella, expectante. Y yo, deseoso de contárselo.
    No temía que Sparrer se enfadase, yo sabía que podía confiar en Dubled.

    - Bien… - musité sin saber bien como empezar – el caso es que Liberty y yo, ayer…
    - ¿Qué? – se impacientó –
    - Pues que… nos liamos – me apresuré a decir bajando la voz, Romilda y Dawn rondaban cerca – eso.

    Meribeth, esbozó un gesto que no conseguí entender. Pude vislumbrar como sus ojos se abrían, alegrándose por mí, pero a la vez se entristecían, como si algo los abrumase.

    - Dios, Arch – balbuceó – me alegro… me alegro muchísimo por ti.
    - ¿Te pasa algo? – pregunté al instante – Te noto rara…
    - No, no es nada.
    - Vamos, Dubled – dije entrecerrando los ojos – te conozco…

    Dibujó una sonrisa, algo forzada.

    - No es nada, de verdad – respondió – nada importante.
    - ¿De verdad? – no quería insistir más, ella asintió, sonriendo aún – Vale. Pero ya sabes que me lo puedes contar.
    - Gracias.

    La besé en la mejilla.

    - Espera, espera – me impacienté al ver que intentaba levantarse– aún no sabes todo.

    Frunció el ceño, sorprendida o asustada, no sabría decir.

    - Bien – comencé – El caso es que mientras… eso, apareció Sammy. – Me llevé las manos a la cabeza, viviendo la historia que contaba – Imagínate, Meri, el panorama.
    - Puedo intuirlo, Archie– sonrió – y ¿Qué paso?
    - Nada – respondí vacío – Miradas asesinas, titubeos constantes, Sparrer enfadada. Y… ¡Withenrose celosa!

    Me aclaré la garganta, encogiéndome de hombros.

    - El caso es que hablé con ella esta tarde, con Liberty, tras las pruebas de quidditch – continué – y lo que en un principio empezó mal, con gritos y discutiendo, acabó en lo mismo de ayer por la noche.
    - ¡Vaya! – se exclamó – y ¿estás contento?
    - ¿Qué? – contesté – Es cojonudo, nunca me había sentido tan bien. Esa Sparrer me encanta, no sé lo que tiene, pero me encanta.

    Meribeth sonrió pícaramente.

    - Me alegro muchísimo por ti, Archie – dijo revolviéndome la maraña rubia que caía por mi rostro – En fin, voy a irme, porque…
    - ¡Eh, no! – grité – ahora te toca a ti. Vamos, cuéntame.

    Tras un suspiro, empezó a contarme todo.

    _ _ _ _ _ _


    Había quedado con Angelus en la torre de Astronomía, el cabrón pasaba una hierba de muerte. Lo había comprobado gracias a Volskov. Así que nada más salir de la sala común, me dirigí hacia allí.
    No paraba de pensar en ella, en sus besos, en la tremenda tensión sexual que los precedía. Y entonces, estaba totalmente perdido, sin saber lo que iba a pasar o lo que no, pero quizá esa incertidumbre aumentaba el interés por la Slytherin.
    Ensimismado por completo, no reparé en un muchacho algo bajito, un Gryffindor, y choqué contra él estrepitosamente, ambos cayendo al suelo, hechos un lío de brazos y piernas.

    - ¡Me cago en la puta! – exclamé – Lo siento, tío.
    - No pasa nada – respondió con una tímida sonrisa – Le pasa a cualquiera – ambos nos levantamos y éste se sacudió la túnica – Tú eres el que está con Sparrer ¿no?
    - ¿Qué? – me sorprendí - ¿Qué has dicho?
    - Que tú eres el que está con Liberty – dijo tras una pausa, algo inseguro –
    - ¿Y a ti que te importa? – nunca contestaba así, pero que un desconocido, de primeras me preguntase algo así, me había fastidiado - ¿Por qué lo dices?
    - Oh – suspiró- por nada…

    Seguimos, Robert y yo, conversando por un rato. Cuando terminamos de hablar, fue como si me hubieran tirado al suelo y golpeado sin cesar. No me quedaba otra que la hierba, no me quedaba otra…


    =OUT=
    Enfin...pos eso, no hay mucho que decir, me gusta XD

    Prud!

    _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

    &.Déjanos tu comentario...